Conoce los becados

Elionor Lara

“Lo que me hace más feliz de la música es poder subir a un escenario y compartir con el público la energía mágica que se crea en un concierto. Por un momento, músicos y público quedamos dentro una atmósfera que hace que nazca algo realmente especial”.

“Lo que me hace más feliz de la música es poder subir a un escenario y compartir con el público la energía mágica que se crea en un concierto. Por un momento, músicos y público quedamos absorvidos dentro una atmósfera que hace que nazca algo realmente especial”.

Elionor Lara empezó su relación con la música como pianista, pero siempre tuvo claro que quería cantar. “Desde pequeña he cantado en los coros de la escuela. Ahí es donde aprendí a disfrutar de la música”. A los dieciséis años, un año después de empezar a estudiar canto como instrumento principal, entró en el Cor Jove como soprano. “Entonces supe que querría dedicarme a eso”, asegura. “ Y lo que tenía claro era que quería estudiar en el Conservatori del Liceu. Investigando encontré la convocatoria de las Becas Ferrer-Salat y decidí intentarlo. Recuerdo que al llegar a las audiciones me di cuenta que nunca había estado rodeada de tantos cantantes de un nivel tan alto. Me puse un poco nerviosa pero también me intrigaba el talento. Entrar en el conservatorio y ver tantos jóvenes tan preparados me hizo tomar consciencia de lo grande que podía llegar a ser el mundo de la lírica. Guardo un recuerdo bonito”. El verano pasado, Elionor cantó como solista acompañada por los músicos del Gran Teatro del Liceu por el festival Bachcelona. Medios como La Vanguardia destacaron “una musicalidad que proyectaba un gran futuro para ella”, entre otros elogios. Y aunque últimamente está trabajando un repertorio más cercano a la música antigua, dice que no quiere dejar de lado el repertorio más moderno como es la opera. De hecho, recuerda la producción de La Cenerentola al Conservatorio dentro el programa de Masters de Opera como una experiencia realmente especial: “por primera vez podía sentir que hacía opera de verdad, cosa que como estudiantes no siempre tenemos la oportunidad de vivir. Ahí vi lo que era entrar dentro el personaje, trabajarlo y evolucionar con él, cosas que solo puedes aprender desde la experiencia. El paso por el Conservatorio me introdujo a un nuevo mundo que tengo muchas ganas de explorar como profesional”.

INSTRUMENTO
Canto Lírico

TIPO
Jóvenes Promesas y Excelencia

Neus Navarrete

“Hacer música me nace de dentro. No podría dejarlo aunque me lo he planteado algunas veces. No Siempre es facil y hay momentos duros, pero aun así, pasan los días y ves que cada vez, sin falta, lo primero que quieres hacer al levantarte es ponerte a tocar. No lo puedes dejar. Es como una historia de amor”

“Lo que me hace más feliz de la música es poder subir a un escenario y compartir con el público la energía mágica que se crea en un concierto. Por un momento, músicos y público quedamos absorvidos dentro una atmósfera que hace que nazca algo realmente especial”.

Neus Navarrete empezó a tocar el violín a los cuatro años. Su escuela en Sant Andreu de la Barca justo había abierto una nueva clase de violín. Para animar a los niños a apunarse, los padres de la escuela organizaron un pasacalles mostrando los diferentes instrumentos disponibles, aunque ninguno de ellos los sabía tocar. “Vi a mi madre tocando el violín y me gustó mucho. Le dije, mamá, yo quiero tocar el violín”. Pero llegó un momento en que la música dejaba de ser un extra-escolar en la escuela del pueblo para ser algo más serio. “Lo tuve claro al instituto, vi que era algo que realmente me apasionaba. Y cuando te planteas esa elección ya te das cuenta que es algo que te va a requerir muchas horas de esfuerzo, pero sabes que valdrá la pena”. Cuando buscaba centros donde estudiar el grado superior se crearon las Becas Ferrer-Salat de preparación al acceso. “Antes de las pruebas yo no había estudiado ni teoría ni solfeo, solo violín en la escuela de mi pueblo. El planteamiento de las becas de preparación era ideal. Me dije a mi misma que era el momento de absorber toda esa información y prepararme al máximo para las pruebas”. Cuando Neus finalmente entro al Conservatorio del Liceu, las becas aun se ganaban año por año: “En la audición para el primer año no estuve nada nerviosa. Sabía que me había preparado bien y quería dar lo mejor de mi. Después, cuando tuve que ir renovando la beca para los siguientes cursos, si que sentí que la cosa cambiaba. El nivel era más alto cada año y había mucha competición”. Nada más salir del Conservatorio, Neus consiguió una plaza en la Joven Orquesta de la Unión Europea. “Durante esos cuatro años en el Conservatori del Liceu crecí mucho gracias a los profesores que me acompañaron, pero también crecí personalmente. Durante el grado no solo estudias sino que aprendes y descubres mundos completamente nuevos, te das cuenta de cosas que tu solo no puedes reconocer y eso te abre muchas puertas, como músico y como persona.

INSTRUMENTO
Violín

TIPO
Preparación, Jóvenes Promesas y Excelencia